
Hay ocasiones en las que creo que éste blog
ha cumplido un ciclo, un tiempo,
un uso, un objetivo, una señal,
una manera, un sostén, un estar en el mundo,
un decir, un hacer, un queseyó, un síyosequé,
que ha sido un cronopio, que pudo ser fama,
que apenas desembarca, que ya se ha ido;
que ignora la realidad, que no la ignora,
que mantiene la mirada fija en un horizonte, que no ha encontrado la isla;
y frente a hechos como el de la foto, nada puede permanecer igual,
casi que nada puede permanecer...
(el muchacho del medio es mi hijo mayor, chapeau!)

Nada es igual, más cuando uno ve a sus hijos llegar tan alto...
ResponderSuprimirNoesperesnada
ResponderSuprimir:) tal cual!
gracias por pasar...