
Te maté tantas veces, en Casablanca, en Lima, en Cristianía,
en Montparnasse, en una estancia del partido de Lobos,
en el burdel, en la cocina, sobre el peine,
en la oficina, en ésta almohada
te tendré que matar de nuevo,
yo, con mi única vida.
Julio Cortázar

ah! como lo quiero a Cortazar!
ResponderSuprimirTocaya es querible ese entrañable CREADOR!
ResponderSuprimir:(
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